Clase de pilates prenatal en grupo reducido

10 min

Pilates en el embarazo y postparto en Tres Cantos: guía segura

16 de enero de 2026

Beneficios reales del pilates durante el embarazo

El pilates es una de las actividades físicas más recomendadas durante el embarazo, siempre que se adapte correctamente a cada trimestre y a la situación particular de cada mujer. No se trata de mantener la forma física sin más: los beneficios del pilates prenatal tienen un impacto directo en la calidad de vida de la embarazada y en la preparación al parto.

Estos son los principales beneficios respaldados por la evidencia:

  • Mejora postural: a medida que el centro de gravedad se desplaza, la musculatura de la espalda y el abdomen sufre. El pilates enseña a mantener una postura más funcional, reduciendo el dolor lumbar, una de las molestias más frecuentes del embarazo.
  • Fortalecimiento del suelo pélvico: el trabajo consciente de la musculatura perineal ayuda a preparar esta zona para el parto y reduce el riesgo de incontinencia urinaria durante y después del embarazo.
  • Control de la respiración: la conexión respiración-movimiento del pilates es una herramienta muy útil durante las contracciones y el expulsivo. Aprender a gestionar la respiración de forma consciente reduce la ansiedad y mejora la eficacia en el parto.
  • Estabilidad y fuerza funcional: mantener una musculatura profunda activa facilita las actividades cotidianas (levantarse, agacharse, cargar peso) y reduce el riesgo de lesiones.
  • Bienestar emocional: el ejercicio controlado libera endorfinas, mejora el descanso y ayuda a gestionar los cambios emocionales propios del embarazo.

En nuestras clases de pilates en Tres Cantos adaptamos cada sesión a las necesidades específicas de las alumnas embarazadas, con grupos reducidos que permiten una atención personalizada.

En qué trimestre se puede practicar pilates

Un embarazo de curso normal no impide la práctica de pilates en ningún trimestre, aunque las adaptaciones son diferentes en cada fase:

Primer trimestre (semanas 1-12)

Si ya practicabas pilates antes del embarazo, puedes continuar con algunas modificaciones (evitar decúbito prono, reducir intensidad si hay fatiga o náuseas). Si no lo has practicado nunca, es preferible esperar al segundo trimestre para iniciar, salvo indicación de tu matrona o ginecólogo. En este periodo, la prioridad es la adaptación y la escucha corporal.

Segundo trimestre (semanas 13-27)

Es el periodo más confortable para la actividad física y el momento ideal para empezar si no lo has hecho antes. Se trabajan especialmente la estabilidad lumbo-pélvica, la movilidad torácica, la fuerza de miembros inferiores y la activación del suelo pélvico. Se evitan ejercicios en decúbito supino prolongado a partir de la semana 20 (por la compresión de la vena cava).

Tercer trimestre (semanas 28-40)

Se reduce la intensidad y se prioriza la movilidad, la respiración y la preparación al parto. Se trabaja en posiciones laterales, sentada y de pie. Los ejercicios de suelo pélvico se orientan tanto al fortalecimiento como a la relajación consciente, fundamental para el momento del expulsivo.

Precauciones y contraindicaciones

El pilates adaptado es seguro para la mayoría de los embarazos, pero existen situaciones en las que está contraindicado o requiere supervisión especial:

Contraindicaciones absolutas

  • Amenaza de parto prematuro o cérvix corto.
  • Placenta previa después de la semana 26.
  • Rotura prematura de membranas.
  • Preeclampsia o hipertensión gestacional no controlada.
  • Sangrado vaginal persistente en segundo o tercer trimestre.

Señales de alarma durante la práctica

Detén el ejercicio y consulta con tu profesional sanitario si experimentas:

  • Sangrado vaginal o pérdida de líquido.
  • Contracciones regulares y dolorosas.
  • Mareo, dificultad respiratoria desproporcionada o dolor torácico.
  • Dolor abdominal intenso o dolor pélvico agudo.
  • Cefalea intensa y repentina.

Siempre es recomendable comunicar a tu matrona o ginecólogo que estás practicando pilates y contar con profesionales formados en ejercicio prenatal.

Ejercicios recomendados vs. ejercicios a evitar

Ejercicios recomendados

  • Activación del transverso abdominal: trabajo en exhalación, sin abdominal clásico. Ayuda a mantener la faja abdominal funcional sin aumentar la presión intraabdominal.
  • Ejercicios de suelo pélvico: contracciones en diferentes posiciones (sentada, cuadrupedia, de pie), combinadas con la respiración.
  • Sentadillas y lunges suaves: fortalecen el tren inferior y preparan para las posturas del parto.
  • Cat-cow (gato-vaca): movilidad dorsal y lumbar con control respiratorio.
  • Apertura torácica: ejercicios de rotación dorsal y extensión suave para contrarrestar la cifosis.
  • Bird-dog adaptado: estabilidad en cuadrupedia, ideal para trabajar el core de forma segura.

Ejercicios a evitar

  • Abdominales clásicos (crunch, sit-up): aumentan la presión intraabdominal y pueden empeorar una diástasis.
  • Ejercicios en decúbito prono (boca abajo): a partir del momento en que resulta incómodo.
  • Decúbito supino prolongado a partir de la semana 20: por la posible compresión de la vena cava inferior.
  • Ejercicios con gran componente de equilibrio sin apoyo: el cambio de centro de gravedad aumenta el riesgo de caída.
  • Saltos e impactos: por la sobrecarga sobre el suelo pélvico.

Postparto: cuándo retomar el pilates y cómo progresar

El retorno al ejercicio tras el parto depende del tipo de parto, la recuperación física y emocional y la valoración del suelo pélvico:

Parto vaginal sin complicaciones

Se pueden iniciar ejercicios suaves de suelo pélvico y respiración desde los primeros días. El pilates adaptado (sin impacto ni esfuerzos intensos) se puede retomar a partir de las 6-8 semanas, una vez recibida el alta de la matrona. La progresión debe ser muy gradual.

Cesárea

La recuperación es más lenta. Se recomienda esperar 8-12 semanas antes de iniciar ejercicio que involucre la musculatura abdominal. Es imprescindible una valoración de la cicatriz y del suelo pélvico antes de progresar.

Aspectos clave del pilates postparto

  • Valoración del suelo pélvico: antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, es fundamental saber en qué estado se encuentra la musculatura perineal.
  • Revisar la diástasis abdominal: si existe separación de los rectos abdominales, el trabajo abdominal debe adaptarse para favorecer el cierre, no empeorarlo.
  • Progresión, no prisa: volver al nivel pre-embarazo lleva tiempo. Respetar los tiempos biológicos evita lesiones y recaídas.
  • Atención a las señales: pesadez pélvica, pérdidas de orina al toser o saltar, dolor lumbar o en la cicatriz son indicadores de que la progresión es demasiado rápida.

Preguntas frecuentes sobre pilates en el embarazo

¿Puedo empezar pilates si nunca lo he practicado?

Sí, el segundo trimestre es un buen momento para iniciarse, siempre con un profesional formado en ejercicio prenatal. Las sesiones se adaptan completamente al nivel de cada persona. No es necesario tener experiencia previa en pilates.

¿El pilates puede provocar contracciones?

El pilates adaptado, realizado con la intensidad adecuada, no provoca contracciones de parto. Es normal notar el útero algo más firme durante el ejercicio (contracciones de Braxton Hicks), pero no son contracciones efectivas ni peligrosas. Si son dolorosas, regulares o persisten en reposo, debes parar y consultar.

¿Cuántas veces por semana es recomendable?

Lo ideal son 2-3 sesiones por semana de 45-60 minutos. Si lo combinas con caminatas diarias y alguna otra actividad suave (natación, yoga prenatal), estás en un rango excelente de actividad física durante el embarazo.

¿Ayuda el pilates a tener un parto más fácil?

No se puede garantizar un parto «fácil», ya que intervienen muchos factores. Sin embargo, la evidencia muestra que las mujeres que realizan ejercicio durante el embarazo tienden a tener partos de menor duración, menor uso de analgesia epidural y una recuperación postparto más rápida. El control de la respiración y la conciencia corporal son herramientas muy valiosas durante el trabajo de parto.

¿Puedo hacer pilates si tengo dolor lumbar en el embarazo?

El pilates adaptado es precisamente una de las mejores herramientas para el dolor lumbar gestacional. Fortalecer la musculatura estabilizadora, mejorar la postura y liberar la tensión muscular a través del movimiento controlado suelen reducir significativamente el dolor. Tu instructor adaptará los ejercicios según la intensidad y localización de tus molestias.

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En Clínica Olea ofrecemos clases de pilates adaptadas al embarazo y al postparto en Tres Cantos, con grupos reducidos y atención personalizada. Nuestros profesionales están especializados en ejercicio prenatal y postnatal.

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